¿Por qué la crianza nos agota y cómo dejar de reaccionar desde la culpa?
Criar a un hijo es uno de los espejos más profundos y confrontativos que vamos a atravesar en la vida. Muchas veces nos preparamos con libros y expectativas sobre el tipo de madre o padre que queremos ser, pero en la convivencia cotidiana aparecen reacciones, gritos o desbordes que no logramos controlar y que luego nos dejan un sabor amargo de culpa y sobreexigencia.
El agotamiento en la crianza rara vez nace de un "problema de conducta" del niño o la niña; casi siempre nace del choque entre las necesidades reales del desarrollo infantil y nuestras propias reservas emocionales acumuladas.
Lo que no vemos cuando el síntoma aparece
Cuando un hijo desafía un límite, entra en un berrinche o se muestra distante, suele tocar fibra sensible en los puntos ciegos del adulto:
La repetición de la historia personal: Sin darnos cuenta, tendemos a reaccionar desde la forma en que fuimos criados, o nos fuertemos al extremo opuesto por miedo a repetir los mismos errores.
El agotamiento de la red de sostén: Pretender criar en soledad, sin tribu y bajo las exigencias de la vida moderna, satura el sistema nervioso del adulto, dejando muy poco margen para la paciencia.
Las lealtades invisibles: Los niños son radares exquisitos del clima familiar. A menudo, lo que se manifiesta como una dificultad en el niño es la expresión de una tensión o un no-dicho que circula en la pareja o en la historia familiar.
Acompañar la crianza: de la reacción a la presencia
Criar con conciencia no significa ser padres perfectos ni tener el control absoluto de todo. Se trata de recuperar la calma interior para poder sostener a nuestros hijos en sus momentos más difíciles sin perdernos en el proceso.
Sanar la dinámica de crianza implica:
Desarmar los mandatos e ideales inalcanzables para habitar una maternidad o paternidad real y digna.
Entender qué necesidad o emoción no nombrada hay detrás del síntoma de tu hijo/a.
Poner límites claros y firmes desde el amor y la presencia, sin necesidad de recurrir a la amenaza, el aislamiento o el grito.
¿Sentís que la crianza te está desbordando o quieres comprender mejor lo que vive tu hijo/a?
En las sesiones de acompañamiento en crianza trabajamos para descifrar las dinámicas del desarrollo, sanar las huellas de apego y construir un clima familiar más sereno y consciente.